Creo que lo digo todo en el título pero, por si no queda claro, me explicaré.
Hay algo que hace tiempo me corroe y me sulfura, vamos, que me irrita y me molesta, y es la pútrida costumbre tan española de crear polémica donde no debería haberla. De atacar antes de defendernos, de descalificar a la competencia para disfrazar de argumentos ficticios nuestras carencias.
En fín, de hacerse oir gritando más que razonando.
Quién más y quién menos hemos caído alguna vez en la tentación. Yo procuro desde hace años controlarme, supongo que es lo que hace la experiencia (que dicen es el nombre que damos a nuestros errores ).
En fotografía tenemos una gran ventaja : no hace falta hablar para demostrar si somos buenos o no, solo hemos de enseñar nuestro trabajo.
Aún así se habla, y mucho.
Está bien si sirve para venderse, para orientar sobre aquello que uno intenta expresar.
Pero si se habla para decir que muchos compañeros de profesión son una panda de horteras, que si no hacen las fotos como yo las hago eso ya no es fotografía, que yo soy un artista y los demás solo unos empresarios y cosas por el estilo…si se habla para decir esto mejor cósete la boca, tio, aunque te creas un genio.
Quizás consigas hacerte oir, incluso que a base de insistir muchos que vean tus fotos piensen que eres bueno, pero el respeto en la profesión uno lo gana por su trayectoria de años en la profesión mejorando día a día más que por lo sonoros que sea sus exabruptos contra los colegas aunque te jaleen cientos de aduladores.
Seré más claro todavía.
Lo que hace que una fotografía sea mala o buena no es cómo se ha hecho, no es si ha tomado diez minutos o una décima de segundo hacerla en un acto instintivo, no es si solo hago bodas o si hago de todo, no es si tengo una tienda donde hago fotos de carnet y comuniones o si solo tengo un estudio, si es de iluminación clásica, con flash directo, cruzado, rebotado o luz natural…lo que hace una fotografía buena o mala es si habla sola sin necesidad de explicarla, es si conmueve, si, sea como sea que se ha hecho, no pasa inadvertida.
Para hacer una fotografía así, incluso dos, no es necesario ni ser fotógrafo, y más retratando a seres humanos o a cualquier otra creación de Dios. Con la actual tecnología se hacen tantos millones de fotos que por la ley de probabilidades a cualquiera le suena la flauta algún día “robando” lo que otros “crean” delante del objetivo ( sea un niño, un gatito o una “artística” puesta de sol ).
Ahora bien, un buen fotógrafo profesional debería ser aquel que consigue que casi siempre suene la flauta, sin excusas. Aquel que sabe hacer buenas fotografías y sabe cómo hacerlas…y lo respetaré igual utilice la técnica que utilice.
De esos hay pocos.
Algunos son clásicos, otros modernos, algunos lo hacen en color y otros en blanco y negro, unos preparan meticulosamente la foto y otros son más rápidos, procesan mucho las imágenes o casi nada, unos hacen posados y otros robados espontáneos, algunos no tienen estudio y otros sí, incluso también hacen fotos de carnet ( ¿ y qué si así llenan la nevera ? ).
No es el método, el equipo o el local lo que hace que sean buenos fotógrafos o no, es que te hagan una foto buena hoy…y mañana…y pasado mañana.
























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