Lo que nos pasó con Natán nos ocurre varias veces.
Los niños ( bebés o casi bebés ) no entienden de horarios, normas, ni mucho menos de poses.
Los padres están muy ilusionados con hacer unas fotos de su niño naturales y espontáneas en la línea habitual de nuestro trabajo.
Conocen los mil y un gestos simpáticos de su hijo y esperan que los reproduzca uno tras otro en la sesión para inmortalizarlos.
Luego, al momento de la sesión, el niño no siempre tiene su día. Quizás está enfermito, se pone nervioso, se cansa…no se sabe, pero parece que ha decidido sabotear lo que con tanta ilusión se preparaba desde hace tiempo.
Además, igual el tiempo está gris y frío y eso tampoco ayuda en los exteriores.
El “pobre” fotógrafo tiene que sudar más de lo acostumbrado y a los padres les queda la sensación de que no va a salir un material a la altura de las expectativas. No es que duden de nuestra profesionalidad, pero es que acaso recuerdan muy pocos instantes durante la sesión que el niño/a pareciera tan pletórico como a veces los tiene acostumbrados, y claro, piensan: ” serán buenos, pero ¿ tanto como para sacar algo decente visto como ha ido la sesión? “.
Luego les entregamos el álbum con la selección que nosotros hemos hecho y recibimos un correo como el que nos envió Jemima la misma noche que su marido Hemán vino a buscar el álbum al estudio :
Hola Natán!
Muchísimas gracias!!! No hemos podido parar de mirar el álbum una y otra vez desde que Hemán ha llegado a mediodía, está genial, nos encanta cada foto que has escogido, bueno en realidad todas son chulas las 300 y pico que nos hicisteis, las hemos estado viendo una por una en el ordenador, y la verdad es que nos encantan! Sabíamos que harías un buen trabajo, pero la verdad es que nos hemos quedado sorprendidos, cuando nos fuimos después de la sesión de fotos, nos dió la sensación de que Natán habría salido en las fotos sacando la lengua, con guiños y caras raras, y que no sabíamos si habrías podido cogerlo en alguna sonriendo o como es él, simpaticon con sus carillas, jeje. La verdad es que fué un fallo enorme dudarlo siquiera, pues eres un profesional estupendo que sabes sacar lo mejor de cada uno. Bueno, solo quería escribiros unas palabras a los dos, pues Esther también hizo fotos muy chulas (además Natán quedó encantado con ella, es un cielo) ya que hoy no he podido ir en persona para recoger el álbum, muchas gracias.
Un saludo a toda la family
Jemima
¡Misión cumplida!
En una sesión habrá que disparar 150 fotos y en otra 300, pero siempre nos dejaremos la piel por conseguir el mejor recuerdo posible en cada encargo.
¡Ah! Y el niño bien valía la dedicación, al fin y al cabo es el primero en toda mi carrera al que le hago fotos que se llama como yo, je,je.
A los padres hace unos 4 años les hicimos las de la boda y ahora nos traen a su hijo…Natán ( el acento es por que es en castellano ).
Pues hace ilusión…qué queréis que os diga.
Ésta me encanta, pues podemos ver en una misma foto al niño y las caras que hacemos los adultos cuando queremos llamar su atención.
Hay muchas más fotos buenas. Si quieres ver como ha quedado el álbum, para hacerte una idea de cómo podría ser el de tu hijo : álbum Natán
Más fotografías de estudio : portfolio-estudio






































5 comentarios