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Podríamos decir que mi primer post no habla propiamente de fotografía de bodas, sinó de prebodas, que es algo anterior al día de la boda. Pero la verdad es que cada vez se está afianzando más la importancia de una sesión fotográfica de preboda cierto tiempo antes.

¿A qué nos referimos por preboda?

Los americanos lo llaman también “love story” o “e-session” ( engagement session o sesión de compromiso ) y sería algo así como unas fotos de la pareja (a veces en un entorno que les es familiar o relacionado con sus aficiones, o en cualquier lugar que les guste) que sirve para romper “el miedo escénico” a la cámara consiguiendo así que el día de la boda estén más relajados y las fotos sean más naturales. Algunos fotógrafos llevan este razonamiento hasta el extremo de que el preboda es casi obligatorio al contratar la boda.

¿Es esta explicación cierta o solo es una excusa para hacer más fotos y sacarles algo más de pasta a los novios?

Como en casi todo, depende del resultado final.

Me explicaré.

He visto muchos reportajes de boda donde los novios parecen escapados del Museo de Cera por la poca frescura y espontaneidad que desprenden en cada foto, (ya me entendéis), y eso que habían hecho un preboda maratoniano pocos días antes.

Por otro lado, grandísimos fotógrafos no hacen nunca un reportaje de preboda y sus fotos desprenden vida y color por los cuatro costados aunque sean en blanco y negro.

Por mi experiencia, puedo opinar que hay muchos factores que influyen en lo oportuno o no de hacer dicho reportaje previo. Lo que si es totalmente imprescindible es que los novios tengan una entrevista personal con el fotógrafo que les va a hacer las fotografías. Es una total y absoluta temeridad contratar una boda sin conocer a la/s persona/s que va a compartir TODO el día con los novios, independientemente de las buenas referencias que tenga. NADIE va estar más cerca de la pareja en un día tan importante y repleto de detalles íntimos y personales. Para ilustrarlo : ¿verdad que no invitamos a cualquiera a nuestro hogar a una cena familiar?, sin embargo, muchos novios no saben exactamente a quién han invitado a VIVIR con ellos el día más importante de su vida hasta que abren la puerta el mismo día de la boda y se lo encuentran. Hay una cosa que se llama “feeling”, sintonía…y en las relaciones humanas a veces existe y otras no. Hay servicios donde no le daremos importancia por que no hemos de tratar demasiado con el profesional (“hola, ¿cuanto cuesta?, está bién,adiós”) y otros (como es el caso que nos ocupa) que hemos de -prácticamente- convivir con él. Y no me refiero meramente a si es “simpático” o no, sino si sintonizamos con su visión, si nos sentimos cómodos en su presencia, si nos inspira confianza. Esto tiene que calibrarse en las entrevistas previas al contrato y no después. Como el tipo que venga a hacerte las fotos (tachán!) se te atraviese de entrada (por la razón “no profesional” que sea: te recuerda a un ex-novio/a, le huele el aliento y tu no lo soportas, yo que sé…) difícilmente vas a estar cómodo todo el día ante su presencia, a no ser que sea un “House” de la fotografía tan “genial” que estás dispuesto a aguantarle lo que sea.

Ok, centrémonos. El preboda.

Esto sí que creo que no es imprescindible en la mayoría de los casos si ya hay esa buena comunicación antes, por lo menos si haces el tipo de reportaje que nosotros hacemos. Si el fotógrafo va a ser todo el día bastante “intrusivo”, dando infinidad de órdenes e indicaciones , o va a ser bastante evidente a los novios ciertas distracciones técnicas ( flashes inhalámbricos y/o cruzados, varios ayudantes,…) comprendo que pueda ser útil el preboda para familiarizarse con el “lenguaje” propio del fotógrafo. Pero en nuestro caso (NatanFotografia) , los novios con los que hemos trabajado lo saben:  estamos pero no estamos. Yo mido casi dos metros, por lo que difícilmente se me escapa una foto, pero por otro lado miro de pasar desapercibido como una hormiguita, aunque a veces tengo que hacerme oír. Esther , con su simpatía y su sonrisa perpetua tranquiliza a la novia y a la tía más histérica (si, a menudo suelen poner más nerviosas las tías que las madres). Los novios saben que estamos ahí y lo pillamos todo,  que controlamos pero no agobiamos,que mandamos pero no ordenamos,… se tranquilizan y al cabo de unos minutos acaban olvidándose de nosotros, siendo ellos mismos. Entonces es cuando “cazamos” las mejores fotos y, tanto si miran a cámara puntualmente como si no, rezuman naturalidad. Para conseguir esto no es imprescindible un preboda, sí que lo es haber hablado antes con tranquilidad y conocer quién te está haciendo las fotos y que sabe realmente hacer su trabajo.

Un preboda no tiene NADA que ver con el ritmo propio de un día de boda. Y si eres un fotógrafo que durante la boda no te gusta convertirte en una referencia continua para los novios, sino más bien que se olviden de ti, no necesitarás un preboda para que se “familiaricen” con tu manera de trabajar, pues es diferente un formato del otro. Se puede ser muy bueno planificando y ejecutando fotografías de pareja pero luego ser un “patata” en captar en décimas de segundo lo que solo pasa una sola vez en la vida.

La boda es un momento único y los novios han de tener la seguridad de que esos instantes únicos no se les escaparán a los “cazadores de imágenes” que han contratado . A esa certeza se llega analizando el trabajo hecho, los comentarios de otras parejas y, sobretodo, las “sensaciones” tras el trato personal y pausado mantenido ANTES de firmar el contrato y luego confirmado en posteriores entrevistas.

¿Quiere decir todo lo anterior que nosotros no hacemos PREBODAS?

Sí hacemos prebodas. Pero ni es una imposición, ni es imprescindible para que queden mejor las fotos de la boda, por lo menos en nuestro caso.

¿Por que hacerse un reportaje de preboda, pues?

Por la misma razón que uno se hace unas buenas fotos en cualquier momento de su vida. Por que te gusta. Por que, con la excusa de la boda, aprovechamos esa ilusión para hacernos unas fotos de pareja que igual después no encontraremos el momento de hacer, para hacer un álbum de firmas original o incluso para hacer la invitación de la boda ( como es el caso de la pareja de la que adjunto fotos, Iñaki y Ester, encantadores y buenísima gente, los clientes perfectos…).

En definitiva, por que te da la gana y, además, por que es posible que al contratar un buen reportaje de boda te salga mucho más económico este reportaje de pareja que si te lo haces en cualquier otra ocasión.

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Este preboda se realizó en Vilafranca del Penedès por deseo de la pareja. Además, están hechas excepcionalmente en la terraza del ayuntamiento así como en el campanario de la Iglesia Sta. Maria y sus calles adyacentes.

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¿Qué opinas del artículo? ¿Eres aficionado a la fotografía o profesional y tienes una opinión diferente? ¿Te hemos hecho las fotografías de tu boda y te gustaría decir algo?¿Estás dudando si hacerte un preboda?

Por favor, opina libremente.

Hasta la próxima.

Más fotos de boda : www.natan.es/bodas

Más fotos de prebodas, junto con otras de estudio : www.natanfotografia.com/studio

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COMMENTS

Natan! Es increíble como fuiste mejorando! Me mire casi todo tu blog! Me gustan mucho tus fotografía!

Felicitaciones! Te deseo muchos éxitos.

Saludos desde Argentina

[…] Quieres saber nuestro punto de vista sobre los reportajes de Preboda ? : En este post de 2009 lo explicamos y  seguimos pensando lo […]