THE CAPOEIRA STYLE

Quizá alguno piense que qué tiene que ver el tema con la fotografía que lo acompaña. Pues sí tiene que ver, pues ambas cosas ilustran bastante mi manera de trabajar.

Las fotos son de este sábado pasado. Tuvimos el honor de fotografiar la boda de Fortunata y Pablo. Fue una boda temática muy interesante que próximamente se merecerá todo un extenso post ( solo diré que se hizo en un castillo y la mayoría de los invitados así como los novios iban vestidos para una boda veneciana y el resultado fotográfico fue espectacular ) pero utilizaré un comentario que me hizo un invitado al verme trabajar que define muy bién mi filosofía de trabajo ( el invitado es Carlos, al que,  junto con Alicia, hace algo mas de un año también les hicimos el reportaje de boda).

Aquí vemos dos fotos ( directas de cámara, sin ningún ajuste posterior) están tomadas con un lapso de 2 segundos entre una y la otra, ya hacia el final del baile, delante de la barra libre. Tras pedirse una copa, Pablo, espontánea y fugazmente le da un beso a su flamante esposa italiana Fortunata.

Mi primer instinto de fotoperiodista es salvar el momento ( hablamos de décimas de segundo de reacción ) , a menudo hay cosas que hay que pillarlas al vuelo y si no hay tiempo de encuadres creativos pues no hay tiempo, ya se reencuadrará si se cree necesario después sobre la foto, ventajas de trabajar en alta resolución. Esa es la primera foto de la izquierda, que cumple una función básicamente informativa más que estética.

Pero, mira por donde, parece que ese beso se alarga algunos segundos más. Aquí es cuando entra el otro instinto fotográfico. Tengo un segundo adicional para buscar un encuadre más interesante que además aporte algo ( contextualice o mejore estéticamente ) al conjunto. En este caso en ese segundo me agaché así como a media altura apoyándome un poco más en la pierna derecha para disparar la segunda foto que, obviamente, nos dice más estéticamente, además de situarnos en ese entorno tan pintoresco.

Carlos, que me observa, tanto en este disparo como en otros, luego se me acerca y me dice, medio en broma : Oye, Natan, ¿tu haces fotos o capoeira?.

La verdad, es que me hizo gracia. Cuando estoy trabajando lo primero es la foto y el encuadre. Como soy alto (1,92 m) significa que tengo más posibilidades de encuadrar pero también que si en décimas de segundo tengo que buscarlas me muevo en varias direcciones y cuando encuentro el encuadre preciso me detengo ( esté como esté, aunque sea una postura un poco peculiar, supongo, pues no me veo ) y disparo. Y luego lo mismo con otro encuadre y otra foto. Claro está, supongo que visto desde fuera, estos movimientos deben recordar (muy lejanamente, pues no soy ningún atleta) a dicho ¿deporte?¿arte marcial?¿baile?.

Osea, todo por el encuadre o The Capoeira Style.

Hasta pronto.

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COMMENTS

[…] el que bautizó mi estilo como The Capoeira Style, con su esposa […]

Jajajaja!!!

Muy bueno tio. Recuerda, si el nuevo estilo fotográfico funciona, yo
me
apuntooooo

A ver si cuelgas mas fotos de la boda, que fue genial y vuestro
trabajo,
como siempre, ESPECTACULAR

Un abrazo a tod@s
Carlos